Mi Dios, yo te amo. Te alabo y te bendigo.
Te bendigo y te doy gracias. Y te suplico, Amado mío,
que por los méritos de tu Pasión, de tu Muerte y de tu Cruz,
te dignes, con tu poder,
tocar y sanar a todos los que sufren la enfermedad
... a todos los que están enfermos
y necesitamos de tu bendición y de tu sanación.
Que con el poder santísimo de tus cinco llagas,
tu Preciosa Sangre, tu costado abierto,
tu ley creativa, tu ternura infinita,
tu poder Santísimo de Dios,
ordenes en todos los que están enfermos la sanación.
Y así será, con tu misericordia, porque si tú lo dices y así es.
Amado mío, Amado Bien, Mi Dios de amor,
que el poder infinito y Santísimo de Dos nos bendiga
y tus Santísimas cinco llagas los sanen.
Te doy gracias, Jesús de bondad y misericordia,
pues tu poder y tu luz han iniciado ya la sanación.
Yo sé que tu bendición no ha entrado en el vacío;
sé que has obrado maravillas en todo cuerpo y espíritu.
Gracias por lo que estás haciendo y harás.
Te alabo y te bendigo. Te bendigo, y te doy gracias,
mi Dios, mi todo, mi amado hermano, mi Salvador.
Bendito seas, alabado seas ahora y por siempre.
Te bendigo y te doy gracias. Y te suplico, Amado mío,
que por los méritos de tu Pasión, de tu Muerte y de tu Cruz,
te dignes, con tu poder,
tocar y sanar a todos los que sufren la enfermedad
... a todos los que están enfermos
y necesitamos de tu bendición y de tu sanación.
Que con el poder santísimo de tus cinco llagas,
tu Preciosa Sangre, tu costado abierto,
tu ley creativa, tu ternura infinita,
tu poder Santísimo de Dios,
ordenes en todos los que están enfermos la sanación.
Y así será, con tu misericordia, porque si tú lo dices y así es.
Amado mío, Amado Bien, Mi Dios de amor,
que el poder infinito y Santísimo de Dos nos bendiga
y tus Santísimas cinco llagas los sanen.
Te doy gracias, Jesús de bondad y misericordia,
pues tu poder y tu luz han iniciado ya la sanación.
Yo sé que tu bendición no ha entrado en el vacío;
sé que has obrado maravillas en todo cuerpo y espíritu.
Gracias por lo que estás haciendo y harás.
Te alabo y te bendigo. Te bendigo, y te doy gracias,
mi Dios, mi todo, mi amado hermano, mi Salvador.
Bendito seas, alabado seas ahora y por siempre.
Amén.






















